LA MEDICINA, CIENCIA Y ARTE

Propongo pensar que la conducta humana es la expresión de cabeza (lo racional), corazón (lo emocional) y  tripas (lo instintivo), en relación con la cultura a la que pertenece.

Pasaron un par de cosas a lo largo de la historia de la humanidad (Google te puede contar) que hicieron que estas partes se empezaran a separar para su evaluación, estudio o comprensión y ahí los pedazos, seres humanos,  empezaron a manifestar formas de malestar, enfermedad o sufrimiento. Una forma de grito por el desgarro. La mirada de la ciencia, de la mano de su hija la tecnología, salieron al campo con bisturí en mano y se hicieron cargo de la disección.

Me alegro de haber estudiado  medicina,  me dio la oportunidad de conocer la complejidad y profundidad del padecimiento del cuerpo y tener herramientas para aliviarlo y tal vez, erradicarlo .También empecé a observar  que medicamentos, cirugías, procedimientos no podían  erradicarlo en su totalidad y entonces empezaba lo crónico, sospechando que ya no estaba solo en la materia del cuerpo, y si no era ahí, ¿dónde más?

Yo también estaba mirando al mundo desde mi cabeza racional, sin conectar con el afecto y la intuición. La formación universitaria me había hecho pasar por el bisturí.

Leí que la medicina, en épocas antiguas, era un arte que estaba al lado de la poesía, la pintura y progresivamente se hizo de ella una ciencia poniéndola al lado de la física, las matemáticas y la astronomía.

Mis prácticas artísticas comenzaron a ponerme en otro lugar. El  arte es una forma de “sentipensar” que pone en evidencia las relaciones entre seres, objetos y cosmos en formas diversas, plurales. Hace a  la ciencia quedarse en el camino entre poesía y matemáticas, entre las llamadas ciencias duras y las humanísticas y en ese viaje los seres humanos ampliamos nuestra comprensión, percibimos que es la empatía y desarrollamos con mayor profundidad nuestra potencia, que siempre es con otros.

El arte permite en la observación de lo humano ir más allá de la biografía, biología, psicología o historia, aunque incluyendo todo esto recrea sus relaciones y permite percibir sus fundamentos, su movimiento incesante.

El arte hace que las personas participen en la construcción de su existencia, da significado al hecho de vivir y promueve el sentimiento que la vida vale la pena ser vivida. Y este es un objetivo final para cualquier práctica médica con sentido humano

Si, la medicina es ciencia y arte.


Silvia Docampo:

  • Médica UBA M.N. 66069
  • Residencia en Clínica Médica. UBA
  • Postgrado en Psiquiatría. UBA
  • Postgrado en Clínica Sistémica. UBA